La especulación, el deporte nacional

30 01 2007

Desde hace unos años se pueden ver en los medios de comunicación todos los días noticias sobre el aumento del precio de la vivienda, del precio de los alimentos, del calzado, del transporte, etc.

Cada día que pasa esta situación va cada vez a más. Mucha gente dirá que el problema viene de la época del cambio de moneda, cuando cambiamos las pesetas que utilizamos desde nuestra infancia, por la moneda común de todos los europeos, el euro. Cierto es que el euro ha acentuado mucho este problema, pero el euro no tiene el 100% de la culpa del desequilibrio de los precios. La culpa de esta situación la tenemos los españoles, que especulamos continuamente con bienes que son de primera necesidad.

El ejemplo más claro de esto podemos encontrarlo en el sector inmobiliario. Unos años antes de la entrada del euro el pagar la hipoteca nos costaba aproximadamente el esfuerzo de unos 20 años para pagarla, actualmente se necesitan más de 40 años para pagarla. Con el euro se redondearon los precios, pero este redondeo nunca sería tan abusivo como para variar el coste de la vivienda de una manera tan brutal en pocos años. La culpa de esto la tenemos los propios españoles, que llevamos la especulación en nuestra sangre, y lo hacemos en consecuencia sobre la vivienda. Sabiendo de sobra que la vivienda es un bien de primera necesidad, nos aprovechamos de la necesidad que tienen los jóvenes españoles para incrementar el precio de forma excesiva, lo que hace que el miedo haga que aumente la demanda de viviendas ahora, para evitar la imposibilidad de acceso a la misma en un futuro.

El problema de esta forma de actuar es que al final la especulación a quien pasa factura es al pobre ciudadano de a pie, que se endeuda durante toda su vida para poder asegurarse el techo y la subsistencia, obligándose para ello a trabajar como un esclavo, para que al final la economía termine desequilibrándose y se vea incapaz de hacer frente a los pagos, quedándose finalmente sin vivienda, sin dinero y sin futuro.

Y al igual que pasa con la vivienda, pasa con muchas más cosas. Los productos de alimentación cada vez están más caros porque los intermediarios encarecen excesivamente los precios de transporte de los mismos. Los servicios básicos como el agua o la electricidad aumentan también su precio de forma excesiva basándose en que es un servicio imprescindible para la sociedad moderna, la cual terminara por aceptar pagar estas tarifas abusivas. El transporte público se encarece, a pesar de que el servicio cada año es peor, pero la gente lo paga ya que es más barato que tener un medio de transporte privado.

Como se puede comprobar, en muchos sectores la población especula con bienes y servicios que realmente son de primera necesidad. Lo que parece que no entiende la población es que los mismos bienes y servicios con los que especulan también son usados por ellos mismos, con lo cual esta especulación puede terminar siendo contraproducente para los propios especuladores, aunque ellos no lo crean así. De todas formas, si esto es así, el tiempo lo dirá, y pondrá a cada persona en el sitio que le corresponde.


Acciones

Information

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s




A %d blogueros les gusta esto: