El estallido de la burbuja inmobiliaria es inminente

14 06 2007

Si hace unos días exponía los argumentos que me hacían entender que la economía española estaba en crisis, potenciada sobre todo por la debilitación del sector inmobiliario, que ha crecido de forma desorbitada en los últimos años (crecimiento que como todo el mundo sabe no puede ser eterno), en los últimas semanas se están viendo casos de grandes compañías que están vendiendo sus activos inmobiliarios.

Fases de la burbuja inmobiliaria

Para ilustrar mejor mi argumentación, expondré ahora las siete etapas de la burbuja, publicadas hace varias semanas en el blog de Alberto Noguera:

Fase 1 – Planteamiento

Toda crisis financiera comienza con una perturbación. Puede ser el invento de una nueva tecnología, como internet. Puede ser un cambio en la política económica. Por ejemplo, los tipos de interés podrían reducirse inesperadamente. Sea lo que sea, las cosas cambian para un sector de la economía. La gente ve a ese sector de otra manera.

Fase 2 – Los precios comienzan a subir

Enseguida, los precios en el sector empiezan a subir. Inicialmente, ese incremento casi no es percibido. Muchas veces, estos precios más altos reflejan una mejora en los indicadores económicos. Según los precios van aumentando más, la gente empieza a notarlo.

Fase 3 – Crédito fácil

El aumento de precios no es suficiente para una burbuja. Toda crisis financiera necesita combustible para el cohete, y sólo hay una cosa que este cohete quema: crédito barato. Sin él, no puede haber especulación. Sin él, las consecuencias del planteamiento se desvanecen y el sector vuelve a la normalidad. Cuando una burbuja empieza, el mercado es invadido por agentes externos. Sin crédito barato, los agentes externos no pueden entrar.

El crédito barato es el billete de entrada para los agentes externos. Por ejemplo, los precios de la gasolina han aumentado fuertemente en los últimos años. Sin embargo, los bancos no están concediendo préstamos para que la gente almacene gasolina en sus garajes esperando que el precio se doble en tres meses. Pero los bancos sí que están dando préstamos a gente de poca solvencia para comprar casas con la idea de que se pueden vender enseguida.

El aumento del crédito fácil está muchas veces asociado a la innovación financiera. Frecuentemente, se desarrolla un nuevo tipo de instrumento financiero que infravalora los riesgos. De hecho, el crédito fácil y la innovación financiera son un cóctel peligroso. La Burbuja de los Mares del Sur comenzó con una novedosa figura llamada “sociedad anónima de responsabilidad limitada”. En 1929, los precios fueron catapultados a la estratosfera con la ayuda de los “margin calls”. Los precios de las casas ahora se han acelerado en forma de hipotecas “sólo interés”, creadas para financiar compras de inmuebles sobrevalorados.

Fase 4 – Recalentamiento del mercado

Según el efecto del crédito fácil se va notando, el mercado comienza a recalentarse. El recalentamiento estimula los volúmenes y aparecen las escaseces. Los precios comienzan a acelerarse, y se recogen beneficios fáciles. Más agentes externos son atraídos y los precios se desbocan. Las subidas de precios atraen a los bobos, los codiciosos y los desesperados por meterse en el mercado. Así como un fuego necesita más combustible, la burbuja necesita más forasteros.

Fase 5 – Euforia

La burbuja entra ahora en su fase más trágica. Saldrán algunas voces prudentes y dirán que la burbuja no puede seguir más. Pondrán argumentos convincentes basados en indicadores económicos a largo plazo y simple lógica económica. Sin embargo, estos argumentos se evaporan en el calor del hecho inapelable: los precios aún están subiendo. Los prudentes son acallados por charlatanes, que justifican la locura de precios con el argumento eufórico de que ahora el mundo es diferente y que este mundo significa precios más altos.

Por supuesto, el argumento del “nuevo mundo” es cierto; el mundo es diferente cada día, pero eso no significa que los precios tengan que descontrolarse. Los charlatanes ganan y el optimismo injustificado se impone. En este punto, los charlatanes adornan su optimismo con la más cruel de las mentiras: cuando los precios toquen máximos, habrá un “suave aterrizaje”. La idea de una apacible desaceleración de los precios calma los nervios. Los forasteros se quedan atrapados en la negación de la evidencia. Saben que los precios no pueden subir eternamente, pero rara vez actúan según ese principio. Todo es seguro, porque piensan marcharse justo antes de que la burbuja explote. Aquellos que no han entrado al mercado se enfrentan a un terrible dilema: no pueden entrar, pero tampoco pueden quedarse fuera. Saben que perdieron el tren al principio de la burbuja. Son bombardeados cada día con historias de gente que se hizo rica en dos días y amigos con grandes ganancias. Los fuertes se quedan fuera y asumen la oportunidad perdida. Los débiles compran y se tiran a los pies de los caballos.

Fase 6 – Los expertos recogen beneficios

Todo el mundo quiere creer en un futuro mejor, y la burbuja se aprovecha de eso. Una burbuja necesita que todos crean en un futuro mejor, y mientras esta euforia continúa, la burbuja se mantiene. Sin embargo, al tiempo que la locura se apodera de los forasteros, los expertos recuerdan el viejo mundo. Pierden su fe y comienzan a asustarse. Conocen su mercado, y saben que todo ha ido demasiado lejos. Los expertos comienzan a vender. Típicamente, los expertos intentan escurrirse sin ser percibidos, y a veces lo consiguen. Otras veces, los forasteros los ven mientras intentan largarse. En cualquier caso, sean detectados o no, el hecho de que esos expertos vendan es ya el principio del fin.

Fase 7 – El estallido

A veces, la marcha de los expertos infecta a los forasteros. Otras veces, es el fin del crédito fácil o alguna serie de noticias inesperadas. Pero sea lo que sea, la euforia es reemplazada por el miedo. El edificio se quema y todo el mundo corre hacia la puerta. Los forasteros comienzan a vender, pero no hay compradores. Llega el pánico. Los precios se desploman, el crédito se corta, y las pérdidas comienzan a acumularse.

Observación de la situación actual

En las últimas semanas, compañías como Repsol, Banco Santander y el BBVA se están dedicando a vender parte de sus bienes inmobiliarios. Repsol venderá las Torres Repsol del complejo de Torres de la antigua Ciudad Deportiva del Real Madrid, el Banco Santander ha puesto ayer a la venta todos sus activos inmobiliarios en España, y el BBVA va a poner a la venta parte de sus sedes en Madrid.

Como se puede ver por las circunstancias, la situación de la burbuja inmobiliaria en España se encuentra en la “Fase 6 – Los expertos recogen beneficios”. Aunque estas compañías no lo afirmen abiertamente, seguramente están vendiendo una gran parte de sus activos inmobiliarios ante los avisos de que la situación inmobiliaria actual no puede durar mucho más.

Estos actos demuestran que las grandes compañías de este país están aprovechando la información de la que disponen, la cual no esta a disposición de la gente corriente, y están aprovechando los últimos coletazos de esta burbuja inmobiliaria para sacar provecho económico.

Seguramente en cuanto todas las grandes compañías hayan sacado tajada de esta situación, la burbuja inmobiliaria estallará de forma oficial, pues en cuanto todos los pequeños especuladores sigan la tendencia de estas grandes compañías el mercado quedará saturado de oferta, y la economía se derrumbará.

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